La repetición esporádica de planteamientos de tareas ha contribuido a obtener una gran experiencia a lo largo de muchas décadas y esta, a su vez, a una cartera de elementos y módulos de estandarización funcional que se ofrecen como soluciones autónomas y bien pensadas cuando se cubren los parámetros de aplicación. Muchas veces basta una pequeña modificación para solucionar perfectamente la tarea planteada.