Afiladoras de herramientas de WEINIG: el entorno perfecto para una producción flexible

Las afiladoras de herramientas son un componente esencial de los trabajos preparativos para la fabricación de un perfil. Y, al igual que la moldurera es el corazón de la producción, la afiladora es el corazón del taller de afilado. Aquí es donde se dotan los cabezales portacuchillas, se afilan las cuchillas y se miden las herramientas.
Ya el proceso de afilado influye sobre la calidad del producto final. Las afiladoras de herramientas de WEINIG de la serie Rondamat permiten un afilado de suma precisión, cuya calidad se refleja en el producto final. En aplicaciones de alta velocidad, esta precisión constituye el requisito previo para el proceso de jointeado en la máquina.

Además de ello, las afiladoras de herramientas de WEINIG ofrecen otras ventajas que afectan, sobre todo, a la flexibilidad de la preparación de las herramientas. Con una planificación correspondiente, las herramientas apropiadas estarán en la máquina correcta en el momento oportuno.

Descubra la serie Rondamat con sus múltiples posibilidades y ventajas que abren nuevas perspectivas para su taller.

Serie Rondamat de WEINIG

WEINIG Rondamatserie

Afiladoras de máxima precisión

Detalles Série Rondamat

WEINIG System Plus

WEINIG System Plus

Todo de una sola mano, la de WEINIG: desde el dibujo hasta la producción de perfiles.

  • Un sistema uniforme, desde la idea hasta la producción
  • Tiempos de paso más breves gracias a la reducción de los pasos del proceso
  • Producción sin papeles gracias a la transferencia de datos
  • Reencontrar perfiles y herramientas existentes mediante la gestión con función de búsqueda
  • Reducción de los períodos de inactividad gracias a una perfecta preparación del trabajo
Detalles WEINIG System Plus

Referencias

Como un lazo de unión en el mar

© J.HOUYVET / LUMIERESMARINES.COM

Cada año, unos 3,5 millones de turistas cruzan el puente de madera de roble y de acero con una longitud de 1600 m, el único acceso al monte Saint-Michel, situado en Francia y que figura en la lista del patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Les Ateliers Aubert-Labansat, uno de los mejores restauradores del país, es responsable de los trabajos de madera.

Ya desde lejos destaca de la llanura de marea de la costa norte de Francia el monte Saint-Michel. Su altura impresionante se debe a la abadía fortificada, construida en la Época Medieval, con la torre puntiaguda de la iglesia que data del siglo XIX. Hoy en día, atrae a numerosos turistas. Debajo de las enormes murallas se apiñan algunos hoteles y restaurantes. También hay una oficina de Correos, un cuartel de la policía y un ayuntamiento. 

En el monte en el mar solo viven 41 personas. Una gran parte de ellas son monjes y monjas de la abadía. Es muy común ver a restauradores en los estrechos callejones de esta comuna minúscula. Uno de ellos es Les Ateliers Aubert-Labansat. Con el «Qualibat Monuments Historiques», la empresa artesanal cuenta con una de las pocas licencias que autorizan a realizar contratos públicos en edificios históricos. En todo el monte Saint-Michel, desde la punta de la torre de la iglesia hasta el acceso a la isla por el mar, se ve plasmado el sello de este especialista.

Desde el año 2014, se accede a través de un puente recubierto con tablones de roble que sustituye el antiguo terraplén de más de cien años. La estructura portante tiene la tarea de evitar el avance de las arenas que, a su vez, se veía fortalecido por la falta de escorrentías. «El puente-pasarela semirredondo es como un lazo de unión dibujado con un lápiz que une la isla y la tierra firme», explica el arquitecto Dietmar Feichtinger. Y realmente es un lazo de unión. El puente atraviesa discretamente las aguas bajas del Mar del Norte, sin estorbar la vista del impresionante espectáculo natural. Para este proyecto se suministraron 2000 m³ de madera de roble, de los cuales apenas 550 m3 cumplieron los requisitos de calidad exigidos. Las obras de construcción duraron dos años y los costes ascendieron a 35 millones de euros. El acceso de coches está prohibido. En su lugar hay un autobús que transita continuamente de un estacionamiento alejado al centro del puente. Los visitantes tienen que recorrer a pie el trayecto que falta. Por esta razón, se recomienda que los huéspedes del hotel lleven poco equipaje.

Para Gilbert Pierre, gerente de la manufactura Aubert-Labansat, el puente constituye una referencia muy importante. También participó en la restauración de muchos monumentos culturales como, por ejemplo, el Palacio de Versalles. Emplea exclusivamente madera de roble, el tipo de madera clásico de Francia. Una gran parte de las actividades de su taller, extraordinariamente exigentes, son trabajos manuales. «Siempre que sea posible, nos valemos de la mayor cantidad posible de tecnología mecánica», comenta el gerente, quien nunca pierde de vista la rentabilidad y la calidad. «WEINIG es sinónimo de excelente tecnología mecánica alemana y es el socio ideal para una empresa como la nuestra», comenta Gilbert Pierre. Para cepillar y perfilar la empresa utiliza una Profimat Fortec de la serie Gold. Una sierra circular longitudinal modelo FlexiRip se ocupa del desdoblado. Sin embargo, el corazón del taller es una perfiladora/afiladora de herramientas de la serie Rondamat. Esta máquina ofrece servicios perfectos para la fabricación de los más de 600 perfiles diferentes que se tienen que producir de acuerdo con los modelos históricos. Los perfiles se desprenden con un peine de metal del modelo antiguo, para luego fabricarlos en la Rondamat de forma rápida y exacta de acuerdo con el prototipo. «Con frecuencia sucede que solo necesitamos un perfil una sola vez. La producción en la Rondamat, no obstante, siempre resulta rentable», realza Gilbert Pierre.

Cada uno de los 49 trabajadores del taller Aubert-Labansat acompaña un proyecto de principio a fin, aportando sus conocimientos técnicos. «Esto crea un vínculo muy estrecho con el trabajo», agrega Gilbert Pierre. El taller de restauración comprometido con las obras antiguas sorprende por su modelo muy progresista de derecho de cogestión. Los empleados pueden ser socios de la empresa y participar así en la enorme tarea de conservar el patrimonio cultural de Francia. Gilbert Pierre, quien aún es accionista mayoritario, se retira este año. En realidad, hubiera querido ser mecánico de automóviles. Pero, en lugar de eso, su padre lo mandó a una carpintería. «Antes era así», dice el empresario de éxito y sonríe. 

Un hecho del que nunca se arrepentiría: la historia de Dauerholz

Terraza

Peter Weller: «Si quiero tener un concepto global, no hay ninguna alternativa a Weinig».


La idea surgió en Hamburgo. Pero las naves de producción se construyeron en el estado federal alemán de Meclemburgo-Pomerania Occidental, con lo que la empresa experimentó un verdadero auge. Desde siempre, las tablas para terrazas de Dauerholz han sido un tema muy discutido.

Hace algunos años, un carpintero de Hamburgo hizo un descubrimiento sensacional: a diferencia de los agentes conservadores comparables, la cera calentada penetra hasta el núcleo de la madera, garantizando una protección profunda. El ingenioso diseñador encontró varios prestamistas con valentía que creyeron en la idea, sobre todo, porque las zonas exteriores con terrazas revestidas de suelos de madera y las más variadas estructuras de madera ofrecen un amplio campo para la ecológica madera encerada con su alta resistencia a las influencias climáticas, a la humedad y a las plagas. En Dabel, cerca de Schwerin (Alemania) se construyó una planta de producción en un entorno ideal.

La línea de fabricación hecha a medida de la Cía. Dauerholz se diseñó e instaló en estrecha colaboración con los especialistas de proyecto de Weinig Concept. Además de una cepilladora y perfiladora, una sierra tronzadora de optimización de alta velocidad, una sierra tronzadora para madera alabeada, un escáner y un equipo de ensamble tipo finger joint, la instalación incluye también una afiladora de herramientas de la amplia cartera de productos de Weinig. «Queríamos tener todo el proceso en nuestro propio taller y manejar la preparación de las herramientas de forma completamente autárquica de los abastecedores.» Así es como justifica su decisión.

La empresa Dauerholz ha dedicado particular atención a un mejor aprovechamiento de la madera y su refinamiento. «Hemos analizado el aprovechamiento y constatado que las pérdidas por tronzado se han reducido a la mitad», manifiesta Peter Weller. La moldurera también ha contribuido en gran medida a conseguir este éxito. Está dotada de husillos verticales "flotantes" que, gracias a su alojamiento flexible, siguen la curvatura natural de la madera de grandes longitudes, con lo que se evitan las marcas en ambos extremos de la pieza de trabajo y se puede prescindir de un cepillado de acabado con un arranque de virutas adicional.

Avisos

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